Resulta curioso estudiar el origen de muchas de las palabras con que denominamos a nuestros alimentos. Por ejemplo, en el caso de la nuez, al árbol que le de origen y se llama nogal, en latín se conocía como “nucalis”, luego, a su fruto cubierto de una fuerte cáscara se le denominó “nucis”, y al alimento interior, lo que hoy conocemos como nuez se le bautizó como “nucleus”, raices etimológicas, las tres, de las palabras “núcleo y nuclear”, lo que resulta una impecable descripción de uno y otro concepto, como veremos más adelante.

Revisemos hoy este interesante fruto seco, del cual hasta hace verdaderamente poco tiempo (10 a 20 años), se empezaron a descubrir sus impresionantes cualidades (para el corazón, para reducir el colesterol, para mejorar el cerebro, como antioxidante, etc.), y a desterrar los mitos que lo ubicaban como un agente peligroso, especialmente por sus ácidos-grasos.

Según el COMENUEZ (Comité Mexicano del Sistema Producto Nuez, A.C.): “el nogal es uno de los árboles de frutas comestibles más antiguo del mundo. Originario de Persia, se hallaron referencias de su existencia ya a partir del año 7000 A.C.”.

Existe una bella leyenda que cuenta que hace muchos años, allá por los tiempos del Imperio Romano, a la nuez se le identificaba como un excelente tónico para aumentar la inteligencia, debido primordialmente a que su forma es muy similar a la de un cerebro humano, tiempo después y por cientos de años, se sostuvo que esa idea era un disparate… estudios recientes han comprobado, sin lugar a dudas, que la nuez (no por su forma, empero si por sus características físico-químicas), es extraordinariamente buena para frenar el envejecimiento del cerebro, prevenir la demencia y potencializar la actividad mental. A todos los centuriones romanos, aunque sea con un par de siglos de retraso… PERDON!!!.

Generales

El nogal es un árbol de color ocre de grandes dimensiones (llega a superar los 30 metros de altura), que pertenece a la familia botánica de las juglandaceae, cuya madera dura es muy apreciada para la elaboración de muebles finos. El cultivo del nogal se adapta a casi todo tipo de terrenos, aunque siempre es preferible su plantación en suelos profundos y drenados.

Siendo la nuez un fruto seco (se les denomina así a aquellos frutos cuyo contenido de agua es inferior al 50%), el más nutritivo de todos y cuantos existen, se estima que en todo el mundo se producen más de 40 variedades distintas, entre las que se destacan: la nuez Pecana; la de Castilla; la Mantequilla; así como algunas otras variedades que, cuando menos yo, hasta hoy entiendo que también son nueces como: la almendra, el pistacho, la avellana y la macadamia (¿usted si lo sabía?).

Una vez más COMENUEZ nos indica que: “Se considera que el Nogal Pecanero (la nuez preferida en América) es nativo del Norte de México y Sur de los Estados Unidos de Norteamérica… Los árboles más antiguos se localizan cerca de los ríos o arroyos al suroeste del Estado de Chihuahua en el Valle de Allende… Existen datos históricos que hacen referencia a la existencia del Nogal y sus Pecaneras en las regiones del Norte de México y Sur de los Estados Unidos en los cuales destacan los de Hernán Cortés hacia 1519 donde relata que encuentra árboles de nuez nativa en los lugares que ha visitado y por los cuales el anduvo… En lo que se refiere a México, ya como una forma de cultivo controlado, las primeras plantaciones se registran en el Estado de Nuevo León en 1904.

Estudios del núcleo

Como ya anticipaba, existen incontables estudios, recientes la mayoría, que ubican a la nuez como un extraordinario fruto de energía, proteínas, vitaminas, minerales y fuente de saludables ventajas para el organismo humano, veamos algunas.

La Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona, en conjunto con el Hospital Clínico Provincial de esa misma ciudad española, descubrieron que una ingesta de entre 8 a 10 nueces al día, en sustitución de otros alimentos grasos, reducen hasta en 11% el riesgo de enfrentar una enfermedad coronaria.

Por su parte, la Universidad de Harvard ha demostrado que el consumo de pequeñas cantidades (un puño de nueces), durante cinco días de la semana, ayudan a reducir el riesgo de desarrollar “diabetes tipo 2”, hasta en un 27%.

El investigador James Joseph de la Universidad de Tufts en Massachusetts, ha sostenido que un consumo moderado, pero constante de nueces, frena el envejecimiento del cerebro, pues el ácido-linoleico que contienen (ácido graso omega 3), actúa como antioxidante, preservando el estado de nuestro cerebro y ayudando a potenciar la longevidad.

Propiedades de la nuez Reduce el colesterol: Conteniendo en su gran mayoría grasa mono o poli-insaturada y no grasas saturadas (como las que provienen de los animales), molecularmente su estructura se encuentra preparada para unirse a moléculas de colesterol, los cuales son transportados y absorbidos por células individuales y no como sucede con el colesterol de grasa saturadas, que se acumala directamente en las arterias, generando peligrosos sucesos coronarios.

Beneficio cardiovascular: La nuez brinda un equilibrado aporte de grasas (lípidos), las cuales representan el 63% de su peso, lo que muchas personas han confundido con algo dañino o peligroso, pues no entienden la composición de estas grasas, que se encuentran muy próximos a lo que se considera una relación ideal entre omega 6 y omega 3 (94% de lípidos insaturados y 76% de ácidos grasos esenciales). De acuerdo a la FDA (Administración de Drogas y Alimentos de EEUU), dicha relación de lípidos, es suficiente para explicar su extraordinario papel en la prevención de problemas cardiovasculares, recomendando el consumo de 40 gramos diarios para reducir padecimientos.

Antioxidante: Se usa en dietas de reducción de oxidantes. Su importante contenido de flavonoides (antioxidantes), ayudan a reducir la formación de sustancias en el cuerpo, que juegan un papel importante en el envejecimiento y las enfermedades crónicas. Un estudio realizado por científicos estadounidenses y noruegos (que analizaron más de 1000 alimentos), concluyó que las nueces contienen más antioxidantes que, por ejemplo, los tomates, las naranjas, las zanahorias y las espinacas, lo que contribuye a prevenir algunos tipos de cáncer, enfermedades coronarias e incluso la demencia.

Gran valor nutritivo: Un aspecto importante es su aporte de vitaminas, destacando la vitamina B1 (tiamina), indispensable para un buen trabajo cardiaco y estabilizador del sistema nervioso; la vitamina B6 (piridoxina) básica para el buen funcionamiento cerebral y correcta producción de glóbulos rojos; vitamina E (tocoferol) antioxidante. Por el lado de los minerales, se ha comprobado que la nuez cuenta con un balance equilibrado y completo, que incluye magnesio, calcio, fósforo, potasio y hierro, los que favorecen también al sistema cardiovascular. En materia de microminerales, existe un aporte muy importante, como en el caso del zinc (mayor cantidad que en carnes y pescados), cobre y manganeso, “oligoelementos” que son claves en la inmunología, la anemia y las funciones reproductivas.

Otras propiedades: Aunque sea de “corridito”, esto es, sin explicación científica, quisiera decirles otras ventajas de la nuez. Es recomendada en momentos de fatiga, cuadros depresivos o en convalecencia de algunos malestares o enfermedades (incluyendo el síndrome premenstrual); en la dieta de los ancianos colaboran en la prevención de la osteoporosis y/o del desarrollo de cáncer; son auxiliares para tratar problemas de insomnio, refuerzo de la atención y la memoria; retrasan el envejecimiento de la piel, debido a la acción de los radicales libres; además de prevenir la “diabetes tipo 2”, ayudan a aumentar la capacidad del cuerpo para utilizar insulina y regular los niveles de glucosa, amén de que sus azúcares son tolerados por pacientes con diabetes; siendo baja en sodio, es recomendada para aquellas personas que no pueden consumir sal.

Los contras  

Existen algunas contra indicaciones para el consumo de nueces, que sin duda son importantes que usted conozca, siendo la más importante de todas (como en casi cualquier otro tipo de alimentos y/o bebidas), el exceso.

Efectivamente, si consideramos que por cada 100 gramos de nueces crudas estamos consumiendo poco más de 650 calorías, la recomendación es comerlas con moderación, amén de que se impone revisar que no estemos consumiendo al mismo tiempo, otro tipo de alimentos altos en grasa, pues de esta forma se aumentan en mucho las necesidades calóricas de nuestro organismo y se pueden provocar problemas de obesidad.

Una dosis adecuada es de entre 40 y 50 gramos diarios, por cinco días a la semana. De igual forma se recomienda consumirlas entre comidas, esto es, cuando el sistema digestivo tiene poca actividad, ya que es en ese momento en que se puede lograr que nuestro organismo asimile mejor todos y cada uno de sus elementos nutritivos. Por el contrario, nunca es recomendable su consumo después de una comida pesada o alta en grasas, pues se perderá gran parte de sus valores.

En otro orden de ideas, no es muy recomendable el consumo de nueces que hayan sido expuestas al fuego (por ejemplo, las nueces garapiñadas), toda vez que al cocerse o rostizarse se efectúa un cambio químico en la grasa del alimento, que además de revertir algunos beneficios de las grasas buenas, pueden llegar a dañar el hígado y la vesícula biliar. Luego, siempre prefiera nueces crudas.

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