Por: I.B.Q. Elizabeth Contreras

Beta Vulgaris es el nombre científico con el que se le conoce al “betabel o remolacha”, también llamada acelga blanca, remolacha azucarera y betarraga, entre otros nombres. Es una planta o el tubérculo de la planta de raíces carnosas y gruesas, que tiene un color rojo-púrpura. Las hojas que crecen cerda del suelo son amarillas y los frutos tienen las semillas exteriores.

Su origen es ancestral y se cree que se desarrolló de forma natural a lo largo de las costas de Mediterráneo, en Rusia, Siria, Europa, África boreal y Oriente. En su forma natural, habita en clima templado entre los 2000 y los 2500 metros sobre el nivel del mar. Actualmente crece en terrenos de cultivo, asociados a bosques de encinos, de pino y mixtos.

Desde hace siglos fue cultivada en regiones templadas y frías entre Asia y Europa; las primeras referencias que se conocen sobre la familia del betabel se encuentran en la literatura griega y datan del año 420 A.C. Su cultivo con el tiempo se extendió hacia Francia y España, a través de monasterios que poco a poco fueron fomentando su consumo entre los campesinos.

NI TANTO QUE QUEME AL SANTO…

En el estudio denominado “Los alimentos contra en cáncer”, de los Doctores Richard Béliveau y Denis Gingras, difundido por fundación UNAM, se establece que: “El Betabel: aunque ha sido satanizad por contener demasiada azúcar, lo cierto es que sus propiedades curativas o preventivas superan su dulzura. Su color morado esconde un potente regenerador celular: la betaninas”.

Actualmente la parte más conocida y consumida es el tubérculo, es decir, la fracción de la raíz que la panta engruesa bajo tierra para almacenar sustancias nutritivas y que emplea en épocas de carestía. Por lo general, su color es rojo intenso, aunque también existe una variedad de tono dorado y otra que combina colores rojos en blanco.

Las características de este tubérculo han abierto el debate entre detractores e impulsores… ya que mientras, unos dicen que el alto contenido de azúcares proporciona un alto índice de kilocalorías (kcal) al organismo, otros sostienen que la riqueza en vitaminas y minerales ayuda a combatir anemia (mala transportación de oxígeno en sangre por falta de hierro y vitamina B o ácido fólico).

NUTRICION Y SALUD.

El uso más extendido del betabel es como una hortaliza, principalmente cocida y de la variedad roja (el betabel blanco se utiliza más para la producción de azúcar y para la alimentación de animales). En cuanto a las propiedades alimentarias y medicinales de la remolacha roja, comprobadas científicamente, podemos señalar las siguientes:

Propiedades antioxidantes y para la circulación, debido a su contenido de betanina, compuesto que además protege al hígado, evitando la acumulación de grasa en ese órgano, derivado de una mala alimentación y/o por exceso de alcohol. La riqueza de flavonoides derivados del pigmento rojo de la misma betanina, convierten a este tubérculo en un potente anticancerígeno.

El betabel y en especial sus hojas, tienen una cantidad de hierro similar al que las espinacas y casi todo el aporte de vitamina C, los que al combinarse con excelentes para la correcta asimilación del hierro. Esta característica lo convierte en un gran mineralizante para el organismo, especialmente indicado para mujeres embarazadas y durante la menstruación (momentos en que se requiere un mayor aporte de este mineral). También es útil en el tratamiento de anemias, leucemia o en pacientes que han tenido transfusiones de sangre, debido a que el hierro es esencial para la producción de hemoglobina.

Es además un alimento muy energético, debido a su riqueza en carbohidratos y tiamina, además de que es fácilmente asimilable por el organismo. Para mayores beneficios en cuestión de energía, se recomienda consumirlo con otras verduras y no con otros alimentos calóricos o con alto índice de hidratos de carbono (evitando así exceso de carbohidratos).

CONTRAINDICACIONES.

No se recomienda la ingesta de jugo de betabel solo, pues siendo un limpiador muy potente, puede causar molestias y náuseas al organismo, así como una acumulación excesiva de metales (hierro, cobre, magnesio y fósforo), que podrían causar daños al hígado y al páncreas. La recomendación es de ¼ a ½ vaso de jugo de betabel, con otro vegetal bajo en carbohidratos.

Tampoco está indicada para personas: con problemas renales, pues la betanina aumenta el nivel del colesterol total del cuerpo; con presión arterial baja, pues el betabel tiende a reducir aún más dicha presión; hipertensos o personas que tienen alguna dieta de sal, pues es un vegetal con mucho sodio; con estómagos sensibles o frágiles, pues llegan a desarrollar problemas de acidez y gases.

CONSUMO Y CONSERVACION.

Para aprovechar más los beneficios de la remolacha, se aconseja que se consuma cruda en ensaladas, aderezándola con vinagre y muy poca sal.

En caso de preferirla cocinada, se recomienda hervirlo ligeramente, para que no pierda muchas de sus cualidades, de ésta forma el nivel de la mayoría de las vitaminas se mantiene igual, incluyendo la vitamina C, y solamente hay una pequeña pérdida de folato (ácido fólico). Si cuece el betabel sin pelarlo, evitará que escurra el pigmento rojo, llamando betacianina.

Para almacenar, quite las hojas del betabel pues estas tienden a absorber del agua, provocando la rápida deshidratación del tubérculo. Las remolachas sin hojas, se pueden almacenar bien por una semana en bolsas plásticas con agujeros y en el refrigerador.

También pueden ser congeladas, conservadas (en frasco o latas) o en vinagre, aunque obviamente pierden algunos de sus nutrientes.

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por admin
Cargue Más En Con-o-cimientos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira además

be-xoo EXPERIENCIA GOURMET DE LA COCINA PREHISPANICA

Escamoles, Chapulines, Gusano Blanco de Maguey, Gusano Rojo o Chinicuil, Chapulines, son p…